martes, 3 de mayo de 2011

A pesar de todo...comunidades judías en Alemania

Para muchos judíos de la Diáspora y principalmente para los que habitan el Estado de Israel, la existencia de una comunidad judía en suelo alemán tras el Holocausto es una idea que para muchos es difícil de entender.

Pero como dijera algún dirigente político argentino de cuyo nombre no me quiero acordar: "La única verdad es la realidad".Y la realidad al finalizar la Segunda Guerra Mundial y caer el nazismo, es que en el territorio alemán, se encontraban una importante cantidad de judíos sobrevivientes del Holocausto. La mayoría de ellos figuraban bajo la categoría de "displaced persons", personas desplazadas. En realidad en su mayoría, eran judíos provenientes de los países del Este de Europa, que por no poder regresar a su lugar natal al salir de los campos de concentración y ghettos (caso Polonia) o no querer vivir bajo la orbita soviética se fueron desplazando hacia Occidente. Otros tantos habían sobrevivido al nazismo como trabajadores esclavos en Alemania misma, y ahora no podían o querían volver a sus países de origen.Los lugares de albergue del las "displaced persons" se encontraban por lo general en las afueras de las grandes ciudades.

Es allí donde renace en primera instancia la vida judía en Alemania tras la Shoá. Por ejemplo el núcleo fundador de la comunidad judía de Munich provenía de uno de estos campos de refugiados. En la entonces zona oriental de Alemania, posteriormente conocida como Rep.Dem. de Alemania (DDR), se afincaron también una cantidad de judíos considerable. La mayoría de ellos había logrado dejar Alemania mucho antes del Holocausto e ideológicamente eran socialistas o comunistas. La idea fundadora de erigir una sociedad socialista en suelo alemán fue atractivo suficiente para regresar a su país de origen.

La convivencia en los años 50 y 60 de estos grupos judíos con sus victimarios de la época nazi seguramente no fue fácil. Recién a mediados de los 60 y especialmente en Alemania Occidental después de las revueltas de 1968 hubo un fuerte cuestionamiento a la actitud de la sociedad alemana durante el Holocausto y el nazismo en general.
Por el otro lado y a consecuencia de un complejo de culpa que llega hasta nuestros días, las autoridades alemanas fueron muy permisivas con respecto a la inmigración judía tras 1945. Esta permisividad permitió también el ingreso en los 60 y 70 de personajes judíos de ocupación dudosa. Hasta principios de los 70 la mayoría de los locales de alterne y prostitución del Bahnhofsviertel de Frankfurt (la zona roja de la ciudad) era regenteado por israelíes o judíos de origen ruso.

El autor de estas líneas llego a Alemania (la occidental) en febrero de 1986. Me radiqué en una ciudad de unos 250.000 habitantes, Karlsruhe, que tenía (y tiene) una comunidad judía. Quiso la casualidad, que el presidente de dicha comunidad, Werner Nachmann, fuera a la vez también el presidente del Comité Central de los Judíos en Alemania, la representación política de los judíos de este país. Nachmann había sobrevivido al Holocausto en Francia y regresó a su ciudad natal. Ya en los 70 ocupaba un rol comunitario importante y existen imágenes suyas de las Olimpiadas de Munich en 1972 , cuando tras el asesinato de una parte de la delegación israelí a los Juegos, avaló con su presencia el mensaje de los organizadores: “Los Juegos deben continuar“.
Nachmann presidía desde 1969 un Comité Central que agrupaba alrededor de 40.000 personas.

La composición de su comunidad de origen reflejaba de alguna manera el origen étnico de la mayoría de los judíos en Alemania en esa época. Al lado de tres grandes grupos (israelíes, judíos rusos, judíos alemanes sobrevivientes) existían minorías provenientes de Irán, Sudamérica, etc.…Se calcula que existían unas 10.000 personas más de origen judío en Alemania sin vinculación a las comunidades y/o organizaciones judías. Además de su rol comunitario Nachmann era miembro de la dirección del partido demócrata-cristiano (CDU) de Alemania. Todos estos roles fueron los que quizás posibilitaron su comportamiento. Al fallecer en 1988 se comprobó que había desviado alrededor de 33 millones de marcos de intereses de un fondo de reparación para sobrevivientes del Holocausto financiado por el gobierno federal alemán.

La actualidad

La caída del Muro de Berlín, el desmembramiento de la Unión Soviética y la reunificación alemana cambiaron radicalmente a la sociedad alemana y también a su comunidad judía. En la ex-DDR resurgieron a partir de 1990 las comunidades judías en las grandes ciudades. Y en toda Alemania se multiplicaron las comunidades y los habitantes de origen judío. Dejando de lado las causas exógenas, hubo de parte del gobierno alemán de esos años un política abiertamente favorecedora de la inmigración judía a este país. Mientras los gobiernos de Kohl (1990-1998) endurecían la política inmigratoria alemana en general, otorgaban grandes facilidades (cursos de integración idiomática, facilidades laborales etc..) a los judíos (especialmente a los provenientes de la ex-Unión Soviética) que se radicaban aquí. Según el análisis de algunos observadores, se debía apoyar el resurgir de las comunidades judías en Alemania como parte del precio a pagar ante la comunidad internacional, para que esta no se opusiera a la reunificación alemana. Testimonio de esto es que hoy en día viven en Alemania alrededor de 125.000 judíos, siendo la comunidad judía de este país la que tiene la mayor tasa de crecimiento en el mundo. Si para muestra basta un botón: Entre 1990 y 2010 se han inaugurado en suelo alemán 19 sinagogas nuevas. Hoy la vida judía en Alemania es casi tan intensa como antes de la llegada del nazismo al poder. Existen varios semanarios comunitarios, uno de ellos se edita en ruso, ya que un 75% de los judíos que hoy habitan el país son de ese origen. Especialemte diversas son las comunidades en las grandes ciudades. En Berlín por ejemplo la comunidad judía oficial cuenta con sinagogas diferentes donde se puede asistir a servicios religiosos según los ritos ortodoxos, conservadores o liberales. Paralelamente se ha establecido una comunidad ultra-ortodoxa en Berlín. También existen asociaciones de profesionales judíos, de hijos de sobrevivientes de la Shoá, de judíos homosexuales y/o judías lesbianas, grupos de apoyo a la Paz en Medio Oriente etc… Esta diversidad ya ha llevado a grandes controversias entre los diferentes grupos integran la comunidad judía actual.

Uno de los aspectos principales es que la actual composición de las mismas no se ve reflejada en los niveles directivos del Comité Central de los Judíos en Alemania.

Como en otras comunidades judías de la Diáspora, existen también los debates sobre los matrimonios mixtos, la relación con el Estado de Israel y aquí especialmente sobre el futuro de las relaciones judeo-germanas a largo plazo.

Articulo aparecido en www. jai.com.uy